Al elegir un cable eléctrico, es fundamental tener en cuenta varios aspectos clave que no solo nos ayudarán a ahorrar tiempo y dinero, sino que también reducirán el riesgo de fallos y problemas futuros.
Uno de los puntos más importantes es asegurarse de que el conductor seleccionado sea adecuado para la aplicación específica que necesitamos. Esto implica verificar tanto las características técnicas del cable como su compatibilidad con el entorno en el que se va a instalar, garantizando así un rendimiento seguro y eficiente a largo plazo.
También debemos asegurarnos de usar el cable con un calibre adecuado, tener en cuenta que los cables AWG y milimétricos son equivalentes, pero no iguales.
Otro punto a considerar es verificar que los cables a adquirir poseen certificados, es decir cumplen con normativa nacional o internacional.
Además, es importante tener en cuenta las condiciones en la cuales se van a instalar los cables ya que podríamos requerir cables con características especiales como resistencia a hidrocarburos o a la humedad.
Por último cuando necesitamos realizar una instalación compleja es necesario asesorarse de un profesional.